Conecta con nosotros

Sin pan en la Segovia de 1780 por los efectos de la sequía

El Archivo Histórico expone una autorización de Carlos III renunciando a las fuentes del Palacio de La Granja para ayudar a los molinos harineros

Publicado

el

ICAL Autorización de Carlos III renunciando a las fuentes del Palacio de La Granja para ayudar a los molinos harineros

 

El Archivo Histórico Provincial de Segovia, centro dependiente de la Junta de Castilla y León, expone como ‘Tesoro oculto’, hasta el 11 de noviembre, un documento firmado en agosto de 1780 por el ministro de Estado, autorizando el corte de agua de las fuentes del Palacio de La Granja de San Ildefonso, siguiendo las instrucciones del rey Carlos III, para paliar los efectos en la zona provocados por la sequía de aquel verano de finales del siglo XVIII.

Carlos III tuvo noticias de que la falta de agua estaba impidiendo el movimiento de los molinos harineros que abastecían de pan a la ciudad de Segovia y para garantizar la molienda diaria solo tenía dos opciones. La primera era dejar sin agua a las aldeas y pueblos de la zona, canalizando agua hacia la ciudad, y la segunda, aprovechar la presión del estanque ‘El Mar’, en los jardines del Palacio, con el agua procedente de los arroyos Morete, Carneros, Los Neveros, La Chorranca y Peñalara, y desviarla hacia los molinos.

Las fuentes del Palacio Real no están pensadas para correr todas a la vez sino que se ponían en funcionamiento a petición del monarca, en función de sus paseos por los jardines. Carlos III concedió a Segovia que, durante su estancia en La Granja, las fuentes no correrían y desde ‘El Mar’ se canalizaría agua, durante dos horas cada día, con suficiente presión como para mover los ocho molinos que surtían de harina a Segovia y su entorno.

Además, por indicación de Carlos III, en la contestación dada a la petición del Ayuntamiento de Segovia, se le instaba a pedir más agua si llegaba a no estar garantizado el suministro de la ciudad. Esta segunda remesa se obtendría reduciendo las cantidades en el riego de los jardines. Es fácil imaginar que, durante el otoño de 1780 debió de llover, porque no se necesitó poner en práctica esta medida.

Los documentos que explican este curioso episodio histórico forman parte de la actividad ‘Tesoros ocultos del Archivo’ como propuesta divulgativa del centro cultural de la Junta de Castilla y León en Segovia para dar a conocer los fondos documentales que custodia, exponiéndolos en el Patio del Palacio de los Ortega Lara, sede del Archivo Histórico Provincial.

Los visitantes pueden acercarse a conocer este documento en el horario habitual de apertura al público del Archivo, de lunes a viernes, de 9.00 a 14.00 horas, y los lunes y martes, también de 16.30 a 19.00 horas.

Lo + visto

Pin It on Pinterest